Cuando puse en marcha Klamahama tenía en claro que una de las razones fundamentales de meterme en este delirio era compartir el voluminoso material que tengo archivado en algo que se parece a una biblioteca. Pero verdaderamente esa es una razón, por lo menos, superficial.
Lo que tenía -y tengo- en mente, es tratar de enlazar una cantidad indefinida de periodistas, escritores, guionistas, directores, actores, estilos y obras que, en los últimos veinte años, por más de una razón llegaron a captar mi interés y que, supongo, deben tener alguna conexión más allá de mi cabeza.
Klamahama, entonces, es un monstruo de muchas cabezas cuyos ojos empiezan a mirarse tratando de entender quien es la bestia que le dio vida.
En ese contexto, comencé por CAIN, un suplemento que más tarde fue revista para volver a ser suplemento. De esto recién completé la primera parte: los 11 suplementos aparecidos en la revista Humor en el segundo semestre de 1987. Quedan dos etapas todavia. También salta del estante superior la revista Fierro, que no sólo bombardeó mi cabeza con historietas, también con el pensamiento de sus autores. Y la revista española CO&CO, que llegó a la Argentina con una calidad difícil de conseguir por acá y un nivel de investigación que intimida a cualquier periodista.
Y el suplemento El Tajo, editado por el diario Sur, donde se reunirían varios valores de CAIN. Y la revista Rolling Stone local. Y ciertos libros que narran la historia del rock hecho en Argentina. Y otros libros. Y discos. Y películas.
Y los detalles que pasaron delante de mis ojos. Y voces que grabé. Y para hacer más brutal esta historia, Klamahama nace dentro de la red y se alimenta de la red, de millones de palabras flotando en una nebulosa rica en vitaminas.
SER GONZO
Un día abro un fotolog impulsado por una idea publicitaria: voy a hacer que funcione como un cartel de Coca Cola y que los usuarios de esa red lleguen hasta Klamahama. A poco de abrirlo, encuentro a Luzie Q. Luzie tiene un fotolog que se llama La Naranja Mecánica. Le cuento del proyecto y como quiero sumarla al Staff me da su mail para ponernos de acuerdo:
alasvegasendescapotable@...
-¿A Las Vegas en descapotable?, le pregunté.
-"Si, es por la película Miedo y asco en Las Vegas". Y menciona a Hunter S. Thompson. Cling! Cae otra ficha. Luzie había tirado la punta de un ovillo. Esa película, protagonizada por Johnny Deep está dentro de la estantería, así que inmediatamente la palabra "gonzo" se estaciona sobre mi escritorio.
Pienso que esto no es casualidad, y asumo que la conexión afuera de mi cabeza tiene estructuras más complejas que un simple blog. Pero acá estoy. Y decido escarbar profundo y sacar a la luz los mejores huesos que encuentre. Aunque no sepa bien adonde voy y el fondo se vea tan lejano.


"La palabra gonzo la utilizaba un amigo mío de Oakland, siempre pasadísimo, para referirse a esas personas que tienen la mente peor que los locos". Hunter S. Thompson
Lo que tenía -y tengo- en mente, es tratar de enlazar una cantidad indefinida de periodistas, escritores, guionistas, directores, actores, estilos y obras que, en los últimos veinte años, por más de una razón llegaron a captar mi interés y que, supongo, deben tener alguna conexión más allá de mi cabeza.
Klamahama, entonces, es un monstruo de muchas cabezas cuyos ojos empiezan a mirarse tratando de entender quien es la bestia que le dio vida.
En ese contexto, comencé por CAIN, un suplemento que más tarde fue revista para volver a ser suplemento. De esto recién completé la primera parte: los 11 suplementos aparecidos en la revista Humor en el segundo semestre de 1987. Quedan dos etapas todavia. También salta del estante superior la revista Fierro, que no sólo bombardeó mi cabeza con historietas, también con el pensamiento de sus autores. Y la revista española CO&CO, que llegó a la Argentina con una calidad difícil de conseguir por acá y un nivel de investigación que intimida a cualquier periodista.
Y el suplemento El Tajo, editado por el diario Sur, donde se reunirían varios valores de CAIN. Y la revista Rolling Stone local. Y ciertos libros que narran la historia del rock hecho en Argentina. Y otros libros. Y discos. Y películas.
Y los detalles que pasaron delante de mis ojos. Y voces que grabé. Y para hacer más brutal esta historia, Klamahama nace dentro de la red y se alimenta de la red, de millones de palabras flotando en una nebulosa rica en vitaminas.
SER GONZO
Un día abro un fotolog impulsado por una idea publicitaria: voy a hacer que funcione como un cartel de Coca Cola y que los usuarios de esa red lleguen hasta Klamahama. A poco de abrirlo, encuentro a Luzie Q. Luzie tiene un fotolog que se llama La Naranja Mecánica. Le cuento del proyecto y como quiero sumarla al Staff me da su mail para ponernos de acuerdo:
alasvegasendescapotable@...
-¿A Las Vegas en descapotable?, le pregunté.
-"Si, es por la película Miedo y asco en Las Vegas". Y menciona a Hunter S. Thompson. Cling! Cae otra ficha. Luzie había tirado la punta de un ovillo. Esa película, protagonizada por Johnny Deep está dentro de la estantería, así que inmediatamente la palabra "gonzo" se estaciona sobre mi escritorio.
Pienso que esto no es casualidad, y asumo que la conexión afuera de mi cabeza tiene estructuras más complejas que un simple blog. Pero acá estoy. Y decido escarbar profundo y sacar a la luz los mejores huesos que encuentre. Aunque no sepa bien adonde voy y el fondo se vea tan lejano.


"La palabra gonzo la utilizaba un amigo mío de Oakland, siempre pasadísimo, para referirse a esas personas que tienen la mente peor que los locos". Hunter S. Thompson