Señor pordiosero.
Pionero de la animación canadiense.
Nominado al Oscar.
Mendigo.
Artista entregado a la creación.
Dios observando el mundo.
Un angel caído.
Arrogante.
Tímido.
Roto.Ryan Larkin nació el 31 de Julio de 1943. A principios de la década del '60 fue contratado por la National Film Board de Canadá, y reconocido por Norman McLaren de NFB como el artista joven más brillante de esa organización.
Norman tomó personalmente a Ryan como un protegido, y le dio los recursos necesarios para crear con total libertad. A mitad de la década Larkin ya
comenzaba a hacer historia con los cortometrajes de animación Cityscape y Syrinx.
Eran películas sin diálogos y con argumentos apenas delineados, pero de una belleza extraordinaria. Con ellas Larkin obtuvo el reconocimiento profesional del ambiente, pero también la celebridad, la fama y la presión. Se lo llamó "el Frank Zappa de la Animación", fue la estrella más brillante de la animación canadiense y toco el cielo con la manos.
Pero aquel día de gloria suprema, Dios no estaba en casa.
La presión por mantener el nivel de sus éxitos agravó su ya existente dependencia a las drogas y en 1978 dejó la NFB.
Ryan Larkin comenzó entonces una carrera en espiral descendente que lo llevó a un abismo demasiado oscuro para una alma tan luminosa. Durante más de diez años confusos, que él mismo describe como una "neblina", el más famoso animador canadiense se metió por la nariz sus obras de arte, sus esculturas, sus materiales de animación y su dinero. Tocando el fondo del pozo, vivió un año en las calles de Montreal, sin hogar, mendigando monedas en la vereda de la tradicional confitería Schwartz's.
Año 2004, Ryan según Landreth


El video combina la voz real de Larkin, entrevistas a amigos y seres queridos con descarnados dibujos en 3D, cuyas apariciones son extrañas, humorísticas y hasta perturbadoras.



De izquierda a derecha: a) Una foto de Ryan Larkin; b)Un modelo gráfico de computadora de Larkin; c) El dibujo que Landreth hizo de Ryan durante las entrevistas; d) La visión conceptual y surrealista de Ryan del video.
Por esta película obtuvo ese año el premio de la Academia al Mejor Corto de Animación. El mismo premio que no quisieron otorgarle a Larkin en 1969, una época en que quizás no era bien vista la irreverencia hippie en un evento tan formal como los premios de la Academia. La estatuilla se la llevó ese año la cinta "It's tough to be a bird", producida por Disney.

Como pasa siempre en estos casos, miramos a los costados tratando de entender, buscando inútilmente respuestas para las preguntas abiertas como heridas que sangran y duelen.

El video "Ryan" puede verse en el Screening Room de YouTube.
Acá te lo ofrecemos en dos partes:
Una antigua leyenda dice que Pan, el dios de los pastores (un poco feo, por cierto), quería y perseguía a una ninfa llamada Syrinx, que, como no le gustaba, huyó y se convirtió en caña para escapar de él. Incapaz de reconocerla entre tantas como había, Pan cortó; unas cuantas cañas en trozos de diferente longitud y fabricó con ellas una flauta. Con este instrumento tocaba melodías para consolarse de la pérdida de su amada. Syrinx es el primer film de Ryan Larkin, un joven artista de la escuela de Norman McLaren. Para ilustrar la antigua leyenda griega sobre la flauta de Pan, él utiliza varios dibujos hechos en carbonilla. Un film acompañado por la música de Claude Debussy, “Syrinx”, un solo para flauta.
Walking, 1969
(5 minutos)
En este corto de animación clásica Ryan Larkin presenta exactamente lo que dice el título, ni más ni menos que gente caminando. Gente de todos los estilos, hombres, mujeres y niños, cada uno caminando a su modo, resultando todos ellos naturales, a pesar de no ser más que dibujos en un papel. El estilo de dibujo es realmente artístico, deliciosamente psicodélico.
Street musique, 1971
(9 minutos)
Improvisación visual con música de un grupo de artistas callejeros. Las ilustraciones están a cargo de un joven animador que ve la vida con un ojo imaginativo y divertido. Su punto de partida es la música, pero su propio ritmo es más vivaz que los músicos en sí. Ryan Larkin se las arregla, en este corto, para ir desde la más complicada de las abstracciones a la caricatura de rituales comunes, como por ejemplo, la ducha. Un film sin palabras.
Este informe no estaría completo si no pudiéramos ver otras animaciones de Chris Landreth.
Así que te damos los accesos necesarios a tres de sus obras:
Y si te quedaste con ganas de más, en Amazon podés comprar el video "Ryan" en una edición especial en DVD que incluye el documental Alter Egos del director Laurence Green, donde Larkin y Landreth conversan profundamente sobre la vida del desafortunado Ryan, al tiempo que ambos observan el corto que Landreth realizó en homenaje a su maestro. Alter Egos dura apenas 52 minutos, pero resulta un complemento maravilloso al corto "Ryan". Ambas realizaciones fueron hechas con sumo respeto y admiración, pero al mismo tiempo corre una suerte de acusación: el mismo Larkin se siente golpeado ante la franquesa con que Landreth lo describe en su corto, y lo hace con la cámara de Green mostrando en primer plano su rostro quebradizo, admitiendo su irresponsabilidad para consigo mismo, ante lo que es y lo que pudo llegar a ser.
Para elaborar este post utilicé las siguientes fuentes:
Links sobre Larkin